JUEGOS QUE NOS ENCANTAN

Game of Thrones: Dragonfire

Comanda a tus refuerzos de aliento ígneo y conquista Poniente.

Los Siete Reinos están en guerra y tú estarás en primera fila para presenciar la acción de Game of Thrones: Dragonfire.

Ambientado durante el reinado de la dinastía Targaryen que se narra en La Casa del Dragón, este épico juego de estrategia hace gala de todo lo que nos encanta del implacable mundo de fantasía de George R. R. Martin: grandes cantidades de dramatismo, combate realista y hordas de dragones espectaculares.

Esto es lo que te espera cuando desembarques en sus costas…


Tal vez parezcan mansos, pero tus dragones son enemigos formidables en el campo de batalla.

Por la familia

En tu nuevo puesto como dirigente de ascendencia valyria, acabarás con rivales con la misión de expandir el dominio de Rhaenyra Targaryen. Recluta la ayuda de una septa, un maestre y forja más alianzas destacadas (hasta con la mismísima Serpiente Marina) en tu viaje por Poniente.


Monstruos imponentes

¡La mordida es poder! Incuba, cría y produce toda clase de bestias legendarias para que lideren a tus ejércitos, como Caraxes (el compañero rojo sangre de Daemon) y Vhagar (la aterradora gigante de Aemond), entre otras famosas criaturas voladoras de la serie.


Reúne a tus fuerzas para asumir el control de escenarios épicos o, si prefieres tomarte un respiro, vuela por minijuegos estilo arcade.

A gran escala

Recoge recursos, conquista terreno y mejora tu fortaleza hasta convertirla en un imponente castillo. También vale la pena que te unas a una alianza, lo que te permitirá alejar la cámara aún más para ver la forma en que tus tácticas afectan el conflicto a gran escala que existe entre las facciones de Poniente que están en guerra. ¡Piensa localmente, actúa globalmente!


Lo que necesitas saber

¿Estás buscando la forma más rápida de aumentar el nivel de tus dragones? ¡Dales de comer! Visita el Foso de los Dragones con regularidad para alimentar a tus mascotas serpentinas. Y si quieres que su poder sea aún mayor, déjalos hacer lo que mejor saben: ¡pelear!